Unión Estadounidense por las Libertades Civiles - ACLU

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles es una organización sin fines de lucro constituida en los Estados Unidos con el objetivo de asesorar legalmente e intervenir de forma voluntaria en juicios donde se considera que se han puesto en riesgo las libertades civiles.

Como grupo de cabildeo, también ejerce presión sobre los procesos de reforma y adaptación de la ley en favor de causas como:

  • La libertad de credo y la separación de la iglesia del estado
  • La libertad absoluta de expresión y prensa
  • Los derechos reproductivos y el acceso al aborto
  • La protección de la privacidad en la coyuntura tecnológica
  • El reconocimiento de los derechos civiles para la comunidad LGBT+
  • El combate a la segregación racial y el impulso de la acción afirmativa
  • El combate a los abusos de fuerza por parte de la policía y las autoridades penales
  • La despenalización del uso de drogas como la marihuana
  • El respeto a los derechos fundamentales para los inmigrantes;
  • Entre otras.

 

¿Por qué los elegí para la donación del mes?

Desde su fundación en 1920 tras la primera guerra mundial, la ACLU se ha dedicado a combatir las acciones de la sociedad, las legislaciones y las condenas que limitan las garantías civiles. En sus palabras “Cuando el miedo supera el debate racional, son las libertades civiles las que pagan el precio”.

“El miedo” al que ellos se refieren, tiene relación con el desconocimiento del otro, de sus motivaciones y sus necesidades. La radicalización de las acciones que tomamos impulsados por el miedo no nos permiten entender cuánto podemos afectar la esencia misma de la libertad con dichas acciones, así como el atropello a los derechos humanos. Al mirar “al otro”, en ocasiones, desconocemos su humanidad y con ello sus garantías.

“El otro” puede tratarse de un rival político, un practicante de una religión u ideología ajena, una persona de aspecto, fisionomía o preferencias distintas a las propias. Pero también puede tratarse de un migrante ilegal, una persona bajo proceso penal o un criminal encarcelado. En algunos casos, la vulnerabilidad que representan las emociones puede interponerse con mayor fuerza que en otros para permitirnos ser conscientes de que detrás de todos ellos existe un ser humano.

A veces el otro es causante de atrocidades y él mismo ha dado la espalda a las garantías individuales y a los derechos humanos. La ley debe ser justa y responder de manera adecuada ante tales casos; pero en ningún momento, sea por la ley, por la autoridad o por la sociedad, se deberá responder repitiendo esa falta de humanidad.

Bajo este enfoque y trabajando en acción directa con las causas que persiguen la igualdad y mejora de condiciones para la gente de color, mujeres, personas homosexuales y transgénero, prisioneros, inmigrantes y personas discapacitadas, es como opera el ACLU. Y es por ello que los elegí para la donación mensual de Matrushka. Pues hoy más que nunca resulta importante recordar que todos somos iguales, todos somos humanos.

Más sobre la historia del ACLU (en Inglés):
 https://www.aclu.org/about/aclu-history

 

Lee el compromiso de Matrushka con la diversidad, equidad e inclusión.